Juego de Tronaos: Lorena

Estaba en la cuerda floja y lo sabía. Cuánto echaba de menos a Fer, aguantar sus miradas lascivas no era nada en comparación con el desamparo que sentía en aquellos momentos. José era un idiota con aspiraciones, y Mendoza un tirano sibarita, el único que realmente la había apoyado era Fer. ¡Cuánto deseaba en aquel momento que volviese pronto a las oficinas de ExplotaConsulting SA!

Cuando entraron todos en la sala Minerva, José miró a Lorena y le hizo un gesto indicando que empezase a hablar. Lorena tragó saliva, tras la charla con Mendoza sabía que tenía que arreglar aquello, costase lo que costase. No podía mostrarse débil, allí no estaban los otros jefecillos, sólo eran programadores de medio pelo. No tenía porqué tener esa presión, se repetía una y otra vez a sí misma.

Bueno chicos, tenemos un fuego – A los gerentes y demás gentuza empresarial les gusta mucho esta terminología. “Tenemos un fuego”, por supuesto ese fuego no será apagado por ellos, a pesar de ser en parte sus creadores. Si te parabas a pensarlo, no eran gerentes o jefecillos, eran auténticos pirómanos.

-Es un tema muy serio, requerimos que os centréis en ello y le deis máxima prioridad. – Añadió José.

¿De qué se trata? – Preguntó Benjamin mientras mordisqueaba distraídamente un viejo boli bic.

-Bueno, como Daniel y Marcelo saben….debido a una..- Iba a decir “cagada monumental”, pero hizo una pausa, y pensó en las palabras de Mendoza “ya nos ocuparemos de las reprimendas hacia esos vagos sindicalistas. Ahora tenemos que actuar con presteza y arreglar el problema”, José ante todo era un “buen mandao”– …bueno, debido a un problema con un Script hemos perdido información de explotación en el entorno de producción.

-Me gustaría puntualizar una cosa – Dijo Marcelo. Lorena le fulminó con una mirada, sabía lo que venía a continuación.

-Si vas a abrir un debate sobre quién tiene la culpa, ahórratelo, estamos aquí para buscar soluciones, no culpables. – Y así es cómo desaparecen las responsabilidades dentro del mundo TIC. Ya no hay responsables, no hay culpa, sólo hay un marrón en las espaldas de varios inocentes. Para algunos de ellos (los que no fuesen Dani o Marcelo) aquello simplemente había aflorado por arte de magia y ahora iba a ser responsabilidad suya.

-Sólo quiero decir una cosa, y no es sobre quién tiene la culpa o no. Es simplemente qué hacer para evitar que esto vuelva a pasar, ya que todo esto en verdad ha sucedido porque alguien sin conocimientos en la materia ha lanzado un proceso sin saber realmente si estaba bien o mal, y sin revisarlo a fondo…claramente esa responsabilidad no debería haber recaído sobre esa persona. Deberíamos poner énfasis en esto….es decir, sí, está claro, que ahora se buscará solución y se arreglará, pero eso no soluciona el problema. Hay que tomar medidas para que no vuelva a pasar. – Lorena agachó la mirada. Aquel “señoritingo” la estaba dejando como una idiota (y ningún idiota asume jamás que lo es). Aquello significaba apartarla de la ecuación, era ella quien fallaba. Por un lado pensó que mejor, así se evitaría problemas y podría seguir jugando con fórmulas Excel y colorines en el Word, pero se dio cuenta de cuán contraproducente podría ser aquéllo. Quedarse de lado podría significar ser prescindible.

Tomamos nota Marcelo, pero ahora quiero que me deis soluciones. Tenemos que ver cómo reponer esos datos borrados accidentalmente. – Dijo José.

-Lorena, ¿tú eras también la que diseñó el funcional del backup y la copia de seguridad diaria, verdad?- Preguntó Daniel.

-Sí – Respondió Lorena. Pero recordó que ella sólo hizo un Power Point, con gráficas y colores. No tenía claro qué cojones había propuesto en su momento.

-Entonces.. ¿tenemos un sistema de donde recuperar esos datos perdidos? – Dijo Román, el cual se esforzaba por adaptarse al nuevo proyecto estrella. Venía de un proyecto dentro de la misma empresa, e intentaba enterarse lo mejor posible de qué iba todo aquello.

-Efectivamente, Lorena, cuéntanos en qué consiste el plan de recuperación y la copia de seguridad. – Sentenció finalmente José.

-Pues…dadme un minuto, estoy buscando el Power Point … – Dijo Lorena mientras se afanaba en su portátil a buscar el documento. Tras más de diez minutos buscando dijo – No sé dónde está, es que ésto del “al fresca” es un lío, eran mejor las carpetas que nos creábamos cada uno como queríamos en nuestras FPTs. – Lorena era así, una inconsciente ignorante.

-Vale, creo recordar que se creó una BD espejo, y se programó un proceso para volcar información….pero yo no participé en esa fase del proyecto. – Dijo Daniel ajustándose las gafapasta y suspirando ante la ineptitud de Lorena.

Aquí!! – Chilló Lorena eufórica. En apenas cinco minutos, conectó el proyector y los asistentes a la sala pudieron ver el Power Point en la pared.

Aquello era una puta mierda. Cuatro páginas de un Power Point, con unos iconos conceptuales muy bonitos y modernos, una BD que apunta a un Server, conceptos en cursiva y negrita sobre flechas de un lado a otro, y en la última diapositiva un hombre sonriente con un maletín y el logo de “ExplotaConsulting SA” y una de sus frases corporativas “the best butcher, believe in faeces”.

Excelente trabajo, se nota el coworking interrelacional step to step con aplicación de cores funcionales y shares internos…pero…¿Quién fue el encargado de desarrollarlo? – Dijo José alabando “el gran Power Point” de Lorena. Ésta sacó pecho y abrió el documento técnico para ver quién fue el que realmente hizo el trabajo. En el proyector aparecía el nombre de Álvaro.

Esto suponía un problema, pero a la vez una solución. El problema era para los otros programadores, que deberían indagar en el código que desarrolló Álvaro, y a veces entender el código ajeno puede resultar complicado y agotador. La solución, evidentemente, era perfecta para Lorena y José, ya que una vez más había sobre quién descargar la culpa y criticar a un compañero no presente ya en la empresa siempre era una buena táctica trileriense.

Puff….Miedo me da…Álvaro no sé yooooo… qué tal dejaría ésto, la verdad- Comentó José.

-Sus últimos desarrollos fueron muy mediocres …. – Añadió Lorena.

-Además su salida de la empresa…no sé, me comento Mendoza que rechazó una buena contraoferta. – Como si estuvieras obligado a aceptarlas.

-A mí ya una vez me la lió con unas pantallas, no las hizo muy finas que digamos – Comentó Lorena. El resto sabía que las pantallas estaban perfectas, pero Lorena se lió con las pruebas.

-Tendremos que lidiar con ésto…a ver que “ñapa” dejó Álvaro – Sentenció finalmente José.

-Era un poco chapuzas, la verdad – Añadió Lorena en voz baja y arrugando la nariz.

La reunión se fue difuminando. El documento técnico de Álvaro indicaba servidores, ips, conexiones ftps y demás, a la par de un detallado dossier del proceso de copia de seguridad, cómo acceder y reponer datos. No era para nada una “ñapa”, la calidad de su documento técnico estaba muy por encima del funcional de Lorena (años luz diría yo).

-Está bien chicos, esto tiene que estar y se debería poder recuperar todo. El módulo de conexión y pull de conexiones, así como el servicio web…lo estaba llevando Álvaro en su día…pero.. ¿quién se quedó con ésto? – Era doloroso ver cómo los jefes no tenían ni idea tan siquiera de quién estaba con qué.

-De momento me lo asignasteis a mí, pero no he mirado nada de eso – Dijo Daniel.

-Muy bien, pues entonces te corresponde todo el tinglado éste de la copia de seguridad, necesitamos tener hoy mismo la información perdida y el entorno de producción del cliente listo. Sí o sí tiene que estar hoy, sin falta ni excusa. – Eso significaba una cosa: no te puedes ir a casa hasta que no esté arreglado. Significa horas extra. Horas extra gratis (no remuneradas) por supuesto.

-Los demás ayudad a Dani en todo, necesitamos centrarnos en recuperar esos datos. – Añadió Lorena.

Salieron de la reunión en dos tandas, Lorena y José volvieron a sus sitios, no sin antes ir a por un café y hablar de la buena labor de “Leadership” que habían ejecutado en la reunión. Los programadores rápidamente se pusieron manos a la obra, les quedaba un duro trabajo por delante. Mientras unos se afanaban en rescatar documentación, interpretar código y aplicar la solución a la cagada de Lorena, otros se tomaban un café, charlaban alegremente, volvían a ojear la cuore y hacían un par de documentos Word muy chulos con colorines corporativos. A unos les esperaba una jornada laboral de más de doce horas (horas extra gratis) y volver a las tantas en metro y bus,  otros se largaron a su hora a casa en sus caros todoterreno aparcados en plazas de garaje de empresa.

 

5 Comments

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  1. Me encanta la serie (aunque no mucho la realidad que refleja por mucha realidad que sea)… me da mucho que pensar. No tengo muy claro en que lado de la balanza me gustaría situarme… Del lado de los jefecillos que ganan mucho pero trabajan poco y mal, o mejor dicho, poco y la lían; o del lado de los curritos que ganan poco en relación a lo que hacen, trabajan mucho, y en malas condiciones… vaya dilema no?
    Deseando leer el siguiente 🙂

    • Jajaja, si que es un dilema. Para mi la resoluciones fácil: abogo por no posicionarse en ningún lado, sino arreglar el desbarajuste de mercado laboral (que ese dilema algún día sea inexistente)….¿Como?, cada uno debe aceptar sus responsabilidades, su cargo, los salarios deberían ser mas justo (brecha salariar entre jefazos y currillos), respetar los derechos del trabajador y sobre todo tener cierta ética laboral en varios aspecto. Premiar el trabajo y no el amiguismo. Al final lo que se consigue (en el mundo laboral) es un reflejo del país que tenemos, un mundo laboral de caciques y amiguetes, donde la balanza se vuelca siempre al lado de los mismos.

      Me alegro que te guste la historia!! El jueves que viene nueva entrega!!

      • Muy de acuerdo contigo aunqie para conseguir todo eso haría falta que muchas personas trabajen fe verdad y no se yo si estarían muy dispuestos….. además la gente tendria que luchar por sus derechos y parece que en este país estamos aletargados y llenos de miedos…. parece mentira que no nos demos cuenta que los grandes cambios vinieron tras una gran revolución y lucha!
        Amiguetes del trabajo ese concepto es intetesante… realmente lo son o en cuanto haya una crisis dejaran de serlo? aun estoy aprendiendo a analizar todo esto de las empresas por eso me gusta tanto la serie. 🙂 Estare esperando el jueves!!

  2. Los jefes se van y los empleados se quedan arreglando el tinglado… pues vale así seguirá por los siglos de los siglos.
    Se van los jefes… un minutos después se va todo el mundo y no fue posible, ni excusas ni gaitas, todos unidos y no pueden ir contra todos, así de sencillo.

    • Parece sencillo, pero yo he vivido justo lo contrario. He sido muchas veces el único o de los pocos que se largaban, el resto tragaba. Una vez mas, como bien decías antes; los trabajadores tienen que estar unidos ante estos abusos.

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