El Síndrome del Jardinero Ausente

Esta es la historia de una profesión soñada por casi la  totalidad de los que se han dedicado a la programación o desarrollo de software durante varios años de su vida. Y no es algo que me invente, durante años he trabajado en varios clientes, he visto de todo, y conocido mucha gente, gente que siempre coincidía en el mismo punto: “Quiero dejar esta mierda de profesión de informática

Quizas debería iniciar otro post para seguir explicando el porqué de esta ultima afirmación. Aunque creo que los “Proyecto Peste” y la “Ciudad que nunca Duerme” resumen en algo lo que viene a ser el mundo de la informática. Me gustaría ahondar más en este tema, en todos esos motivos y razones por las que un informático recién licenciado comienza a trabajar con toda la  esperanza del mundo, con ganas, espíritu e ilusión, y de pronto tras cuatro o cinco años lo único que desea es dejar esta profesión, es más, se maldice por haberla elegido.

Sea como fuese, esta es una profesión maltratada, ninguneada y en la que casi el cien por cien de gente acaba sintiendo u opinando lo mismo; “quiero cambiar de profesión”. ¿Cuando se produce el “Síndrome del Jardinero Ausente”?, pues he podido identificar que es en torno a  los cuatro o cinco años de profesión cuando las personas comienzan a darse cuenta de la cantidad de mierda y asco que se acumula en la informática, es cuando se empiezan a enterar de qué va el tema, de cómo está montado todo, de cómo son explotados, de que solo los mas inútiles e ineptos progresan, que si quieres ser alguien tienes que tener pasta, ser un trepa  o tener un buen padrino.

A los cinco años, después de haber visto todo este percal, toda la mierda que supura el sector, se dan cuenta de que  solo llevan cinco años, y que aún les queda treinta o cuarenta de seguir en este lodazal inmundo.

En ese punto, justo ahí, es cuando se produce el “Síndrome del Jardinero Ausente”. ¿En qué consiste este síndrome?, es básicamente fruto de reflexiones profundas tras haberte arrastrado por el barrizal pestilente de las empresas de outsourcing, y tras lo cual te das cuenta de que no quieres seguir en esta profesión, que te asco este mundo laboral, sus normas, sus tácticas, sus jefes y como está montado todo.

Un punto clave de este síndrome se produce cuánto te planteas seriamente cambiar de profesión. Comienzas a mirar cursos, salidas, piensas en hacer tus propios negocios, irte al extranjero, tomarte un año sabático, jugar más a la lotería. Todas estas son pequeños síntomas de este síndrome. ¿Y por que lo llamo Síndrome del Jardinero Ausente?, simplemente por estadística. Durante muchos años, todo el mundo que me ha dicho que quería dejar la informática, el noventa por ciento me decía (al igual que opino yo); “Dejaría la informática tío, de verdad, me da asco este mundo laboral, han conseguido que odie esta profesión, lo dejaría todo, me cambiaría de trabajo…no se, lo que fuese, Jardinero…seria Jardinero, siempre quise ser Jardinero…porque estudiaría la mierda de informática, yo quería ser Jardinero”, y justo en este punto se completa el estado final del “Síndrome del Jardinero Ausente”.

La mayoría de gente, supera el síndrome, así que tranquilos. Muchos han logrado cambiar de profesión, dejarlo todo, estudiar un máster o curso de cualquier cosa, hacerse autónomos. Otros han aceptado este síndrome y lo mantienen muy enterrado en el subconsciente, a la espera de un milagro que les pueda sacar del sector informático.

Os pondré varios casos, un compañero heredo el quiosco de su padre, otro decidió hacerse taxista, hay quien decidió ayudar en la tienda de sus padres y currar allí, otro monto un bar,  hay quien montó su propia empresa, y simplemente hay quien ahorro hasta tener suficiente para vivir y decidió dejar de trabajar mucho antes de tiempo. También hay gente que por las premisas imperiosas de su vida no ha podido cambiar, no ha podido dejarlo y ha seguido trabajando años y años, entre resignación y desgana, acudiendo a trabajar cada día con menos entusiasmo, más cabizbajo y asumiendo que es simplemente un intercambio de tiempo y habilidad a cambio de dinero.

A pesar de todo esto, la mayoría de ellos cuando se van a dormir, y ya yacen acurrucados entre las sábanas sueñan con esa huida de la profesión, y fantasean con cualquier otra profesión que les sacase de la informática.

Al final todos se quedan dormidos soñando que podan setos en un día soleado.

 

Con la primera frase de esta canción se puede entender mucho mejor todo esto.

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